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La Escuela internacional de repostería utiliza básculas compactas EB de OHAUS para elaborar fórmulas, no recetas

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Marda Stoliar
Profesora de la Escuela internacional de repostería
desde 1986

Hay una forma de arte que casi todos sabemos apreciar: el arte de la repostería. Las buenas galletas, los panes artesanos y las tartas elaboradas hacen las delicias de más de uno. Sin embargo, el talento fino para crear estas obras de arte comestible solo inspira a unos cuantos. La buena repostería depende de una precisión y exactitud muy estrictas. Además, la industria repostera requiere instrumentos de medida de calidad que permitan, tanto a profesionales como a principiantes, seguir las recetas confiando en sus medidas.

TLa Escuela internacional de repostería, en Bend, Oregon (EE. UU.), es una escuela de cocina concebida para dar respuesta a las necesidades de los estudiantes, desde que empiezan su formación hasta que se convierten en chefs profesionales. Marda Stoliar, directora y profesora principal de la Escuela internacional de repostería, da clases y asesora a las personas interesadas en desarrollar o mejorar sus habilidades reposteras. Especializada en la repostería europea, Stoliar da cursos de repostería en los que se enseña a hacer desde pan hasta pasteles. Además, ofrece servicios de asesoría en relación con todos los aspectos de un negocio de éxito, desde el más pequeño y reciente hasta las grandes reposterías de renombre.

«Utilizo las básculas en todo lo que hago. Incluso peso el agua.» (Marda Stoliar)

Marda Stoliar lleva enseñando en la Escuela internacional de repostería desde 1986, y es consultora de repostería en Asia y Norteamérica desde 1984. Cuenta con varias publicaciones y, además, ha regentado su propia boulangerie et patisserie francesa. Junto con su experiencia en preparar repostería tradicional, Stoliar se especializa en trabajos más personales. Y para todo, Stoliar utiliza herramientas e instrumentos específicos a diario. Sin embargo, hay un instrumento que sobresale del resto. Uno que, en palabras de Stoliar, es indispensable para la repostería.

«Una balanza es incluso más importante que una batidora», afirma Stoliar.  «Aunque las batidoras son prácticamente esenciales, no son más importantes que los ingredientes que utilizas. Cada ingrediente debe pesarse en una báscula con la máxima precisión y exactitud. Utilizo las balanzas en todo lo que hago. Peso incluso el agua.»

En la Escuela internacional de repostería, y en su vida personal, Stoliar usa la báscula compacta OHAUS EB15. Dado que las balanzas son tan necesarias, para Stoliar era muy importante encontrar la balanza que mejor se adaptara a sus necesidades, con un precio asequible. Tras hablar de sus necesidades con el especialista de ventas de OHAUS, Carl Publiese, Stoliar compró la báscula compacta EB, porque su rango de pesaje va desde las milésimas de libra hasta los 15 kg. Se mantiene bien calibrada y cuenta con un sistema de tara de una sola tecla. Las balanzas que antes usaba Stoliar tenían dos teclas: borrar y tara. El sistema de una sola tecla reduce los errores de medida y, en última instancia, ahorra tiempo. Además, la báscula compacta EB puede alternar entre gramos y libras. Dado que Stoliar enseña en gramos, poder cambiar las medidas es absolutamente fundamental.

«Debemos contribuir a que la gente cambie las tazas, las cucharadas soperas y las cucharadas de café por un sistema de pesaje preciso. La repostería debe ser una fórmula y no una receta. Después de todo, si no puedes pesarlo, no puedes cocinarlo», cuenta Stoliar

De todos los estudiantes de Stoliar, un cincuenta por ciento piensan en abrir su negocio de repostería en un plazo de entre seis meses y un año. Del resto, aproximadamente el 25 % hacen repostería en casa y el otro 25 % son profesionales del sector. Aun así, cuando los estudiantes llegan a la Escuela internacional de repostería, Stoliar descubre que cerca del 90 % de ellos nunca han usado una balanza en la repostería. Stoliar insiste en que esta falta de experiencia no es necesariamente una tendencia mundial. Los europeos siempre han usado el peso en su repostería. Si echamos un vistazo a los libros de cocina europeos, siempre se usa el peso en lugar de otras medidas.

«No sé por qué la repostería en EE. UU. aún no se ha pasado al uso del peso. El método "tradicional" es en realidad una ciencia inexacta. Si hubiera más profesores que utilizaran el peso, incluso la repostería en casa saldría mejor», (Marda Stoliar)

Las básculas compactas EB, de OHAUS Corp., fabricante líder de básculas y balanzas, están destinadas a las actividades más comunes del sector alimentario: pesar, contar, comprobar el peso y el porcentaje.  Además, sus modalidades, de uso sencillo, permiten obtener resultados precisos en cuatro unidades de peso: kilos, gramos, libras y onzas. En dos segundos como mucho se pueden ver los resultados en la pantalla LCD retroiluminada. Además, cuenta con múltiples funcionalidades y es portátil, gracias a su funcionamiento con batería. La serie EB de OHAUS ofrece versatilidad, portabilidad y fiabilidad en un solo y asequible paquete.

Sus modelos tienen rangos entre 3 y 30 kg y escalones fraccionados entre 0,02 y 0,2 g, lo que hace que esta báscula sea adecuada para una gran variedad de necesidades de pesaje.  Las básculas incluyen además una bandeja de pesaje y una batería interna de 80 horas, con función de apagado automático para ahorrar energía.  Todas estas funciones hacen que las básculas sean instrumentos idóneos para la industria repostera, especialmente para la Escuela internacional de repostería. Los reposteros son cada vez más conscientes de la importancia de las unidades de peso en la industria, por lo que básculas como la compacta EB de OHAUS que utiliza Stoliar pronto formarán parte del día a día de las cocinas domésticas y profesionales, junto a la batidora.

 

La Escuela internacional de repostería, ubicada en Bend, Oregón (EE. UU.), utiliza la serie EB de básculas compactas en la formación de estudiantes, desde su iniciación hasta que llegan a ser chefs profesionales