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En directo desde el campo: pesaje preciso y gestión centralizada

retailworld_applicationstoriesoverview_berries El señor K. es un agricultor especializado en el cultivo de fresas, que lleva varios años vendiendo directamente sus productos. En principio vendía las fresas a un precio fijo, por cesta, o utilizaba balanzas de pesaje tradicionales para calcular el precio. Era imposible conseguir una cifra aproximada de las cantidades vendidas, o conocer las ventas diarias de cada empleado. Las ventas de los puestos de venta solían ser irregulares, y muchas veces las pérdidas eran considerables. Además, la posibilidad de realizar previsiones era muy limitada sin un recuento exacto.

Con la llegada de la nueva temporada, el señor K. no quiso volver a verse en la misma situación y se puso rápidamente en contacto con varios fabricantes de balanzas, en busca de una solución para su problema de venta ambulante. El aparato que buscaba debía poder funcionar en zonas sin electricidad ni teléfono. Además, la balanza debía conectarse a un sistema de gestión de mercancías o de puntos de venta. Cuando se puso en contacto con OHAUS, el señor K. encontró rápidamente lo que buscaba.

«En algunos lugares, las fresas se medían por cestas. Y cuando había balanzas, normalmente se pesaban muy rápido. Un cliente se llevaba pocas y otro demasiadas.», explica el señor K.

Un gran compromiso
«En nuestra región hay un total de 70 puntos de venta. Y queremos saber qué es lo que pasa en esos lugares», dijo el señor K., expresando su deseo de ser más transparente en sus ventas. «En algunos lugares, las fresas se medían por cestas. Y cuando había balanzas, normalmente se pesaban muy rápido. Un cliente se llevaba pocas y otro demasiadas. .»
Como agricultor y comerciante, el señor K. se vio obligado a poner remedio a la situación. Finalmente OHAUS se comprometió a darle una solución. Y no son pocos los ingenieros y programadores que cambiaron sus despachos por un campo de fresas y empezaron a buscar la solución que mejor se adaptase a sus necesidades.

Nueva, completamente digital y diseñada sobre el terreno
OHAUS presentó un conjunto de balanzas como solución de pesaje portátil. La serie RS de balanzas sólidas y multitarea reúnen tanto las condiciones técnicas para la transmisión de los datos como la posibilidad de utilizar baterías recargables para su funcionamiento. Con las baterías recargables, las balanzas funcionan una media de 35 horas.
El siguiente paso consistió en ver cómo podían conectarse las balanzas distribuidas en tantos sitios con el sistema de gestión de productos, ya que, obviamente, no había líneas de teléfono disponibles.
La solución vino a través de la red de telefonía móvil, que sí era lo suficientemente densa: las básculas RS envían los datos de las ventas a través de un módem móvil (que utiliza el protocolo GSM) hasta un servidor central que trata y almacena los datos.

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Serie RU

Ventajas inmediatas: ahorro de costes y más exactitud

El señor K. parece satisfecho con la solución: «Así, puedo ver inmediatamente en qué puntos hay más actividad de ventas. Puedo tomar decisiones de forma más segura y rápida. Por ejemplo, cuando veo que un punto de venta no es rentable, puedo desplazarlo a otro lugar. O puedo abrirlo solo unas determinadas horas.» La buena comunicación entre las balanzas y el sistema central de gestión de mercancías permite una planificación más rigurosa y garantiza la continuidad de las ventas en el campo, como deseaba el señor K. Y se amortiza: los costes de controlar los puntos de venta se han reducido drásticamente. «Con la reducción del control en el campo, consigo mucho tiempo para mí. Un tiempo que puedo dedicar a otras actividades para las que antes no lo tenía», concluye el señor K.

«Al reducir el tiempo de control de los puntos de venta, consigo más tiempo para mí», afirma el señor K.

Esta innovación le ha permitido no solo ahorrar tiempo sino también dinero. Hasta ahora, las pérdidas de los puestos de venta se han reducido hasta en un 55 % en algunos de ellos. Todo se pesa y se paga. Ahora, el señor K. tiene una perspectiva más crítica de las diferencias entre los volúmenes vendidos y los ingresos: «Antes, me lo tenía que creer prácticamente todo, cuando la caja estaba casi vacía. Ahora, sé exactamente qué pasa en los mostradores. Y cuando hay incoherencias, siempre pido una explicación. »

Una inversión fiable para el futuro
El señor K. espera con tranquilidad que llegue la próxima temporada, porque ahora sabe que la venta directa ya no dependerá de previsiones aleatorias ni de la ilusión. «Ha sido una buena decisión. La venta directa unida a la tecnología moderna ofrece posibilidades aún por explorar. »

El señor K. es un agricultor especializado en el cultivo de fresas, que lleva varios años vendiendo directamente sus productos. En principio vendía las fresas a un precio fijo, por cesta, o utilizaba balanzas de pesaje tradicionales para calcular el precio.